SALAMONE EN RAUCH
Otra de las ciudades que tiene como icono la obra arquitectónica de Francisco Salamone es Rauch. Aquí se destaca el edificio municipal construido en 1937, aunque también realizó en Rauch, la remodelación del hospital que hoy está muy modificado por ampliaciones; el diseño de una plaza y dentro del partido, las delegaciones  municipales de Miranda y del cuartel VII.
arriba: dibujo de la fachada del edificio municipal de Rauch.

 

arriba: Palacio Municipal de Rauch. izquierda: el edificio se inauguró el 19 de mayo de 1938 bajo la gobernación de Manuel Fresco, siendo el intendente Esteban Minolli y el promotor de la obra el Diputado Provincial Raúl M. Gianello, anterior Intendente del Partido de Rauch.


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Nunca existió un servicio de trenes directo entre Tandil y Mar del Plata, por ello ya en 1936 Oscar Barbini, un habitante de Tandil, intuyó que la entonces tortuosa y polvorienta ruta 226 transitada por ómnibus de la época podría ser un buen negocio. Así fue como en junio de ese año se largó a prestar un servicio que con los años se convertiría en una de las empresas de transporte mas importante de la provincia.

Este precario servicio convertido en la línea 124 de concesión provincial se fue afianzando con el rodar de sus primeros coches carrozados sobre chasis Ford y Chevrolet, con motores de seis cilindros a nafta. El asfalto de la ruta, estimo que a principios de la década del 50 y nuevas y mas modernas unidades, permitió que el servicio mejorara y se expandiera a otras localidades de la zona, transportando pasajeros, encomiendas, correo, diarios e incluso alimentos. Uno de los modelos de coches mas recordados de esta empresa fueron los Leyland ingleses, ómnibus de servicio local adaptado a media y larga distancia.

 

arriba: uno de los primeros coches de la empresa.

derecha: Leyland de El Rápido, dibujo de Anibal Trasmonte en BusArg.

abajo: primer coche carrozado en la empresa.

Más tarde, los hijos del fundador se hicieron cargo de la firma. En 1995, la sociedad cambió de manos: El Rápido pasó a pertenecer a Cipriano " El Cholo" Calvete, Félix Muelas y Juan Martínez y se mudó a Mar del Plata. En 2005, Cipriano Calvete adquirió la totalidad del paquete accionario de la compañía y Luego de ese último cambio societario, la empresa,  ahora netamente familiar, creció de manera sostenida.

arriba izquierda: coche carrozado sobre chasis Chevrolet, en Mar del Plata y en la vieja ruta 226, cerca de Balcarce.

arriba derecha: coche sobre chasis Mercedes Benz convencional.

Izquierda: dos modernas unidades en la terminal Tandil.

Hoy El rápido mantiene servicios desde Mar del Plata a las ciudades de la provincia de Buenos, por ruta 226 hasta General Villegas pasando por Balcarce, Tandil, Azul, Olavarría, y Pehuajó; por Ruta 5 a Carlos Casares, Trenque Lauquen hasta Santa Rosa (La Pampa); por rutas 30 y 61 hasta Chivilcoy, Chacabuco y Junín, y desde esta última a Lincoln y General Pinto y por ruta 65 desde Bolivar a Junín pasando por Nueve de Julio y llega a Henderson pasando por Daireaux.

Los servicios se prestan con modernas unidades, aunque lamentablemente en muchos casos con velocidades comerciales que apenas superan los 50 kilómetros por hora.

Un ejemplo: Tandil-Mar del Plata (165 kilómetros) en 2 horas 55 minutos de viaje.


  LEJOS DE LOS RIELES

Un viaje a la provincia de Neuquén, pasando por Zapala y desde allí a la cordillera y hacia el sur, me permitió en el mes de abril, encontrar, además de paisajes alucinantes, algunas cosas de interés.

Por de pronto pude comprobar que Zapala, aunque sigue siendo la última estación habilitada, dejó de ser la punta de rieles, ya que desde un rincón del cuadro de la estación se desprende hoy un ramal hacia la cordillera que no es otra cosa que el famoso Trasandino Sur, del cual se construyó un tramo, de Zapala a ninguna parte.

arriba: Estación Zapala, ex punta de rieles del Roca en la provincia de Neuquén.

izquierda: de Zapala a Villa Pehuenia 117 kilómetros, 50 asfaltado y el resto ripio en cornisa.

 

Villa Pehuenia es un embrión del paraíso, allí está todo por hacerse y un puñado de gente llegada de otras latitudes se va encargando de ello. Allí encontré un local comercial que aparenta ser una estación de ferrocarril y en él hay algo parecido a un andén, una señal y un par de vagones vivienda sobre rieles, adaptados a su nueva función de locales de venta. El conjunto luce poco ferroviario pero bastante original.

 

En la foto de abajo, el lago Aluminé, desde una de las cabañas de Villa Pehuenia.

Siguiendo viaje hacia el sur se pasa por Moquehue, Aluminé, Junín de los Andes y se llega a San Martín de los Andes por caminos que discurren entre paisajes increíbles y parajes donde la soledad es una constante, en una provincia de 94.000 km2 con 474.000 habitantes de los cuales casi la mitad viven en la ciudad capital.

A San Martín de los Andes se puede llegar en auto por caminos totalmente asfaltados y muy seguros, en ómnibus, usando una de las tantas empresas que diariamente llegan o en avión, en este caso desde Aeroparque, aunque no parece haber muchas frecuencias y siempre y cuando a algún volcán chileno no se le ocurra fumar.

En la terminal de ómnibus está este locomovil a vapor convertido en monumento, cuya placa de fabricante se ve a la derecha y en la plaza recibe mantenimiento un viejo Leyland double decker que recorre la ciudad y que alguna vez vivió tiempos mejores circulando por Londres, como lo atestigua la foto de la derecha publicada en Wikipedia.